Vas a ver que te atisbo la vida.
Màs acà te lo dirè. Ven, apura. Me temo.
Pero tù, claro, ahora que lo quisieras decir,
te vienen pronto esos largos azules.
Si. Y tomàbamos tambièn cada uno de los senderos.
Ahora que lo dices. Es cierto.
Porque la llamaste de ese modo...
Creo. Estoy seguro. Es màs, ya ahora lo sè:
te nucleas ser el lado amarillo del descuerpo,
entre tus dos piedras: tù, unièndolas.
Cuanto al volver se te vaya algo
y no logre siquiera tocarlo.
Por eso recientemente me acuerdo.
Siempre. No. Solo a veces pienso.
Te quedas un momento. Si.
No hay manera sencilla
de decirte esto otro. Te dije. Calma.
Tenemos que...
Haber. Como decirte. Si.
Necesito, hombre...
Aunque creo que asì sea lo que pudo causarnos.
Tienes mucho aquì, ¿verdad? Si.
Pronto, hombre. Ya van a dar las once.Ven. Apura.
De "Dìas de Ausencia" Pag. 24
comentarios: carbajal899@hotmail.com
31 enero 2010
16 enero 2010
¿Y què es el cuento?
Desde tiempos remotos el hombre tuvo necesidad de contar sus sueños, esperanzas y desvelos, y asi naciò, aunque en forma oral primero, ese gènero literario de tanta estirpe que es el CUENTO.
Es pues, el cuento tan viejo como vieja es la presencia del hombre sobre la tierra. ¿Pero desde cuando ese arte de narrar recibiò el bautismo de cuento?
un crìtico eminente, Enrique Anderson Imbert, asegura que "la palabra cuento es relativamente tardìa en relaciòn a su nacimiento". Y agrega: "En la edad media se hablaba de contar, pero no de cuentos". Màs bien los tèrminos empleados, para señalar una narraciòn eran: ejemplo, fàbula, apòlogo, proverbio, hazaña, etc.
En la versiòn de Cristobal Garces Larrea "Narradores Centroamericanos Contemporàneos".
Es pues, el cuento tan viejo como vieja es la presencia del hombre sobre la tierra. ¿Pero desde cuando ese arte de narrar recibiò el bautismo de cuento?
un crìtico eminente, Enrique Anderson Imbert, asegura que "la palabra cuento es relativamente tardìa en relaciòn a su nacimiento". Y agrega: "En la edad media se hablaba de contar, pero no de cuentos". Màs bien los tèrminos empleados, para señalar una narraciòn eran: ejemplo, fàbula, apòlogo, proverbio, hazaña, etc.
En la versiòn de Cristobal Garces Larrea "Narradores Centroamericanos Contemporàneos".
27 diciembre 2009
"Hebràstico Albòreo"
Hebràstico albòreo.
Mirada de enfrente...palpadora.
¿què te mira el perfil?
¿què te mira el occidente de
siete mil sesenta y cinco dìas?
Al costado flòrea dueta,
a dos viene espejada.
Al otro costado,
lo que està palpàreo, pasa a quedar
eònica eterna pureza.
Lo que se va percibiendo.
Clìpteo restante.
De lo que se vuelve. Diàstrido
entero. Obyecto.
Palpantes de amarillos a resplandores,
de resplandores a blancos.
Dilatàndose. Delatàndose.
Estase vertido sòlo por detràs
la ausencia ausenciada
que vase vertiendo por enfrente.
Pàg. 31 "Dìas de Ausencia"
Mirada de enfrente...palpadora.
¿què te mira el perfil?
¿què te mira el occidente de
siete mil sesenta y cinco dìas?
Al costado flòrea dueta,
a dos viene espejada.
Al otro costado,
lo que està palpàreo, pasa a quedar
eònica eterna pureza.
Lo que se va percibiendo.
Clìpteo restante.
De lo que se vuelve. Diàstrido
entero. Obyecto.
Palpantes de amarillos a resplandores,
de resplandores a blancos.
Dilatàndose. Delatàndose.
Estase vertido sòlo por detràs
la ausencia ausenciada
que vase vertiendo por enfrente.
Pàg. 31 "Dìas de Ausencia"
12 diciembre 2009
"Del hombre que te bailaba yaravìes"
de Miguelàngel Zambrano (San Yon - un pueblo extinto).
Dijiste que en el sueño
y apena tu sangre en las sangres,
un brazo entre los brazos de la fosa.
Tu blancura cristiana
iluminando los hùmeros judìos.
Dijiste en el sueño
y no habìa el viejo mar
ni su estirada madera trepando
las canillas de los barcos;
ni los andenes, sus cultivos de algodòn,
ni sus florecidos pañuelos.
Dijiste sueña,
y sòlo el agua ensangrentada
por el crepùsculo.
Tus cabellos aumentados
por las algas.
Èl tiende su mano y no hay manija
ni puerta ni casa,
ni siquiera un seno
y vuelven sus dedos y buscan
y no hay seno ni mujer,
ni siquiera un caballo, una crin
descansando del viento, ni viento
ni oscuridad y tampoco luz.
Levanta un dedo para reconocer su mano
y la mano al final de su brazo
es una leve cortina de sombra
y el brazo donde termina el hombro
una suave luz de nada
y màs de èl mismo:
su cara, sus ojos,
nada.
Da un paso en el vacìo
pero el piso no està bajo sus pies
y sus pies, tampoco.
*OBRAS:
-NARCOSIS
-AY QUÈ VIDA TAN OSCURA
-LA CIUDAD DE QUERERTE TANTO
-MAÑANA VOY A BARCELONA A SUICIDARME
-A MI PRIMER BURDEL LE PONDRÈ TU NOMBRE
-KAMIKAZE BLUES
-LA FRANCISCA QUE SE HUNDE
ENTRE OTROS. Todos impublicados nos dice. Escribe y escribe, no como una profesiòn sino como una vocaciòn de infelicidad.
Dijiste que en el sueño
y apena tu sangre en las sangres,
un brazo entre los brazos de la fosa.
Tu blancura cristiana
iluminando los hùmeros judìos.
Dijiste en el sueño
y no habìa el viejo mar
ni su estirada madera trepando
las canillas de los barcos;
ni los andenes, sus cultivos de algodòn,
ni sus florecidos pañuelos.
Dijiste sueña,
y sòlo el agua ensangrentada
por el crepùsculo.
Tus cabellos aumentados
por las algas.
Èl tiende su mano y no hay manija
ni puerta ni casa,
ni siquiera un seno
y vuelven sus dedos y buscan
y no hay seno ni mujer,
ni siquiera un caballo, una crin
descansando del viento, ni viento
ni oscuridad y tampoco luz.
Levanta un dedo para reconocer su mano
y la mano al final de su brazo
es una leve cortina de sombra
y el brazo donde termina el hombro
una suave luz de nada
y màs de èl mismo:
su cara, sus ojos,
nada.
Da un paso en el vacìo
pero el piso no està bajo sus pies
y sus pies, tampoco.
*OBRAS:
-NARCOSIS
-AY QUÈ VIDA TAN OSCURA
-LA CIUDAD DE QUERERTE TANTO
-MAÑANA VOY A BARCELONA A SUICIDARME
-A MI PRIMER BURDEL LE PONDRÈ TU NOMBRE
-KAMIKAZE BLUES
-LA FRANCISCA QUE SE HUNDE
ENTRE OTROS. Todos impublicados nos dice. Escribe y escribe, no como una profesiòn sino como una vocaciòn de infelicidad.
29 noviembre 2009
EL DIA OCHO MIL TREINTA...
El dìa ocho mil treinta que me diste la mano, volvì a pastar mi rebaño, lejos ya de todos. A tocar mi juguete: lùdico cancionar de hebdòmadas lejanìas. A escaparme de junto de los padres. A tener la unidad de los cinco. A quedarme despierto hasta que regresaran (¿en què momento regresarìan, cada uno de su distancia? Hubieron de encontrarme vencido por los sueños).
"Tomaste ese lado izquierdo que aùn tengo de dìas, que me ha nacido de ese largo salir al amanecer".
Cuando todos se hayan ido a reunir en su domingo, yo estarè tomando aquel lado izquierdo que aùn tienes de dìas. Me palparàn tus ojos, y las siete palabras de tu ausencia.
Y, ni me has de ver ya.
Pero no estarè solo.
"Tomaste ese lado izquierdo que aùn tengo de dìas, que me ha nacido de ese largo salir al amanecer".
Cuando todos se hayan ido a reunir en su domingo, yo estarè tomando aquel lado izquierdo que aùn tienes de dìas. Me palparàn tus ojos, y las siete palabras de tu ausencia.
Y, ni me has de ver ya.
Pero no estarè solo.
14 noviembre 2009
DE LOS LIBROS QUE NOS LLEGAN
"Cerditos de sabio rabo" de Rubén Aguilera. Me lo regaló una persona que quiero mucho hace más de un año. Lo dejé en el olvido entre los libros viejos. Hoy, buscando algún libro para leer, lo encontré. He aqui un poema que me ha gustado mucho:
AROMADAS MADERAS
Me has dejado
solo y todos me
olviden. Me has
quitado tu amor
y me seque,
desmembre
y disperse.
Tu voz me niegas
y me consuma en
sepulcral
sordera. Y me has
enterrado dentro
de ti como entre
las aromadas maderas
de un ataúd.
AROMADAS MADERAS
Me has dejado
solo y todos me
olviden. Me has
quitado tu amor
y me seque,
desmembre
y disperse.
Tu voz me niegas
y me consuma en
sepulcral
sordera. Y me has
enterrado dentro
de ti como entre
las aromadas maderas
de un ataúd.
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